martes, 7 de mayo de 2013

¿Qué es un escritor?


Un escritor es…

Parley Martin
 Revista en Linea Art Noveau Magazine, 7 de enero del 2013

Para ser un escritor hay que rendirse a plasmar en un pedazo de papel los  pensamientos y sentimientos más íntimos.

Puedes ver que un escritor no es como los demás:
Vive en un estado de conciencia constante, sin divagar y sin descansar.

Su soledad es un poco más solitaria que la de una persona promedio, sin embargo, opta por tomar el sol con  ella.

Su amor es un poco más divertido, pero lo toma muy en serio.

En lo que se refiere a llegar muy alto o tocar fondo,  simplemente ha sido un paseo para tomar un baño con Jesús y haber cenado con el diablo, bailar en todos los valles, montañas y también en los aviones que deambulan entre el cielo y la tierra.

Un escritor trata de sentir lo más puro de la forma, ahogado en el más húmedo de los dolores, luchando de frente a la furia, meditando el poder de la paz y el amor (y me refiero al amooor) y también meditando en el placer de la pasión.

Cada detalle de cada acto, cada gesto, cada movimiento corporal y cada palabra en su presencia constituye una fuente de material en potencia para sus palabras escritas.

El estudio no termina nunca, ni la escritura.

El mundo es su tema. Observar es su experiencia. Y esto puede ser una carga.

A veces, también puede ser un poco desagradable. Sin embargo, escribir es un estilo de vida con demasiada fuerza y no permite nunca abandonarla y  detenerse. No puede evitarlo.

Un escritor se define por su percepción: Con la percepción, vienen opiniones e interpretaciones.

Y con esta infame triseca llegan las palabras de un sentido primordial de la naturaleza articulada.

Un escritor es un escritor que escribe.
Y yo mismo, puedo dar fe absoluta de lo anterior. Pero, para decir esto, no sólo asumo que lo soy por todas las experiencias que he vivido, sino también porque sé que pasan por lo mismo, todos los que están demasiado inmersos en el arte.
El estándar del escritor es algo así como un predestinado, con muchas características de un camaleón y un sentido de inconsistencia y de insatisfacción que nunca le falla.
Sin embargo, esto es lo que lo mantiene de pie.
Esto es lo que le excita y lo sacude hasta la médula.

Siempre quiere más. Necesita más. Más lugares para ir, más gente para ver, más palabras que decir y más cosas para escribir.
Su mente está siempre activa.
Él es un prisionero de su oficio.

Un escritor es un ser poderoso.

En cuanto a mí - potente o no- donde quiera que vaya, mi oficio me acompaña.

Estoy tan romántico como soy realista y creo que las cosas se están volviendo un poco más transparentes mientras los días pasan.
(Mientras más leo o escribo, comprendo más).

Es divertido sentir todo como si fuera ficción.

Cada día es un nuevo capítulo.
Todo evento apasionante es otro clímax.
Todo derrumbamiento es una conclusión.
La vida es una historia.
Deja al escritor narrar la historia.

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